Una mesa, tres platos y las tres superficies del sistema al mismo tiempo: el celular del comensal, el teléfono del mozo y la pantalla de la caja. Tocá una y mirá las otras dos.
Lo que vendemos es la carta digital del comensal —pedir y pagar desde su propio teléfono— más lo que eso necesita alrededor para que el salón funcione. Esta simulación muestra la mecánica; abajo está lo que el producto tiene y acá no entra.
Pedí desde el celular
Apoyá el teléfono y sumá con + y −.
El mozo confirma
El primer pedido de cada teléfono pasa por él.
Pagá como quieras
Toda la mesa, partes iguales o lo tuyo. O al irte.
La caja lo ve
Sin tocar nada, y sabiendo cuánto falta.
Tu bar
Mesa 7
El disco va pegado a la mesa. Se apoya el teléfono, o se apunta la cámara al QR.
Sin novedades en tus mesas
Le suena solo cuando hace falta: el primer pedido de cada teléfono, y el efectivo. Los siguientes salen derecho sin interrumpirlo.
Mesa 7
Abierta
sin consumo
La caja mira. No confirma pedidos ni abre mesas: lo único que escribe es marcar un producto sin stock.
Tu carta entera
Por categorías, con descripciones y alérgenos. Acá hay tres platos para que se entienda.
Tu marca
La app del comensal es un lienzo en blanco que se pinta con tu logo y tus colores. Acá dice “Tu bar”.
El stock, en vivo
Marcás un producto sin stock y desaparece de la carta al instante, en todos los celulares de la mesa.
El mozo con todas sus mesas
Acá ve una. En el salón ve las suyas, con la app instalada en el teléfono y los avisos sonando con la pantalla apagada.
La caja con el salón entero
La grilla de mesas, las comandas, el efectivo pendiente de cobro y el registro de actividad de todo el turno.
La administración
Carta, precios, mesas con su QR para imprimir, y tu equipo con sus permisos.
0000 4821 0007
Cargamos tus platos, tus precios y tu marca, y lo mirás con la mesa de tu propio salón.
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